Seguimos los principios de trabajo para la agricultura ecológica de RECAB-ASOCAMPO; cumplimos con la resolución 187 de 2006 que reglamenta la agricultura ecológica (producción, trasformación y comercialización de alimentos ecológicos en Colombia); nos acogemos a los principios internacionales de la agroecología, la agricultura ecológica y la agricultura biodinámica, el comercio justo y la economía solidaria para, finalmente, garantizar la calidad ecológica de los alimentos que ofertamos.

Cumplimos con un periodo de transición claro y definido durante el cual los predios deben garantizar como mínimo 2 años de interrupción del uso de cualquier tipo de fertilizante de síntesis o pesticida, incluso herbicidas, o semillas transgénicas. La transición se aplica a toda la finca, no sólo a una parcela, era o cosecha, por lo tanto se debe garantizar todo un sistema de producción libre de estos insumos. Esta transición implica un periodo de cambio no sólo para la finca sino para la vida del agricultor ecológico y su familia (nunca es igual para todos, ya que hay gran diversidad entre las personas que practican la agricultura ecológica). Tales cambios buscan el equilibrio del agroecosistema ambiental, social y económico en el predio. Después de estos 2 años la finca ecológica se somete al proceso de AVAL de confianza o garantía participativa en el que debe demostrar dicha trayectoria. Luego de obtener su aval o grado como agricultor ecológico en proceso inicia una segunda etapa de transición que tarda un año y medio (proceso de transición bajo la norma colombiana). Al finalizar este proceso se puede ofertar un alimento como ecológico u orgánico, no antes lo cual pasa con frecuencia en el mercado de Antioquia donde aún no hay control sobre los alimentos que son y no son ecológico. Esto se puede considerar un proceso irresponsable con la agricultura ecológica y con el consumidor quien tiene el derecho de adquirir alimentos ecológicos garantizados.

No usamos ají o tabaco pues su uso, al igual que el uso de algunos metales como el Cobre, están estrictamente restringidos. Cuando se utilizan estos elementos se hace bajo recomendaciones de asesores calificados y con tarjeta profesional ya que estos insumos afectan a los organismo benéficos (biodiversidad) como avispas, abejas y otros insectos e incluso a quienes los aplican. Para evitar el uso de bioinsumos peligrosos estamos estableciendo métodos de control agrohomeopáticos. Las materias primas para elaborar nuestros insumos deben garantizar la no presencia de metales pesados o restos de pesticidas, por lo tanto no usamos:
• Cascarilla de arroz convencional,
• Lodo de plantas de tratamientos de aguas,
• Ruminaza procedente de plantas de beneficio de ganado. Cualquier materia prima que ingresa a las fincas se somete a un estricto proceso de compostación; además, los insumos que provengan de fuera del predio deben contar con registro ICA y estar en la lista de insumos permitidos en la agricultura ecológica en Colombia. Contamos con todos los análisis de laboratorio para demostrar la calidad de los insumos preparados en nuestros predios (Metales pesados, residualidad de pesticidas, Coliformes fecales y totales, Salmonela Enterobacter, entre otros.) garantizados por los laboratorios más reconocidos en Antioquia (GIEM, CIA, LA SALLE, INTAL, NATURAL CONTROL, Universidad Nacional de Colombia, UCO). Para asegurar nuestros procesos también analizamos nuestros preparados con cromatografía basada en la biodinámica. Seguimos protocolos detallados para la preparación de los bioabonos o bioinsumos, utilizamos protección durante su elaboración y los aplicamos a muy baja descarga, así conservamos el recurso hídrico y disminuimos el impacto en el cambio climático. Contamos con pozos de desactivación biológica, lugares de preparación y almacenamiento de insumos, y equipos de medición que nos permiten disponer adecuadamente de los residuos generados y disminuir el riesgo de contaminación biológica o química. Desarrollamos y adoptamos tecnología por medio de la investigación participativa. No nos regimos por la investigación de base, sino por la investigación aplicada desde la necesidad de los predios y hecha por los agricultores con apoyo de investigadores o instituciones. El 100% de nuestras semillas son producidas en nuestros predios bajo los parámetros de la agricultura biodinámica. Nuestras plántulas no provienen de plantuladeros externos, sino que son plantuladas en nuestro plantuladero ecológico, lo cual garantiza que sean 100% ecológicas. Nuestros plantuladeros tienen registro ICA para garantizar la calidad del proceso. Por ética no manipulamos plantas transgénicas y controlamos que nuestras semillas no se contaminen con semillas transgénicas. En la cosecha y poscosecha de nuestros alimentos cuidamos detalladamente la inocuidad para evitar que estos se contaminen. Con este fin usamos indumentaria y equipos adecuados. El trasporte es cuidado con igual detalle para evitar contaminación. No usamos cajas de cartón ya que generan más gasto de energía, sino que usamos canastillas de plástico reutilizables porque consideramos que son más ecológicas. En los predios cumplimos con todas las BPA (Buenas Practicas Agroecológicas) y somos los únicos en el país que aplicamos las BPA a la agricultura ecológica. Llevamos registros detallados desde que un insumo ingresa a las fincas hasta que sale. Nos atrevemos a decir que la agricultura ecológica que empleamos y el proceso social que desarrollamos son pioneros en el país puesto que cumplimos estándares de comercio justo y economía solidaria, de este modo superamos con creces la responsabilidad social en la cual trabajamos continuamente.